Idioma / Language: Español · English
La película que Adam Holender rodó en 1985 con un Christian Slater de quince años, vista desde la psicopatología del desarrollo, la criminología y el derecho penal de menores: qué dicen hoy los manuales sobre un adolescente así, por qué nadie firma la palabra «psicópata» en un informe sobre un menor y qué haría con Mark un juzgado español.
Autora: Manuela González
Quince años y una casa entera bajo control
Mark Collins tiene quince años, saca buenas notas, monta circuitos electrónicos en su habitación y lleva la vida de su familia y la de sus compañeros de clase por donde le apetece. La sirvienta de la casa acaba de morir en lo que todos dan por un accidente doméstico. Sus padres, ocupados y ausentes, contratan a Helen para que cuide de él y de su hermana pequeña, Susan. A partir de ahí, la película se convierte en un asedio silencioso a esa mujer, hecho de voces grabadas, luces que se encienden solas, animales que aparecen donde no deben y una hermana pequeña a la que se utiliza como pieza. La pregunta que planteaba el propio material promocional era si Mark es un chico «malo» o tiene un problema mental de verdad. Esa disyuntiva es el motivo por el que la cinta merece un rato de atención.




