Reseña
En el mundo opaco de la inteligencia global, donde la cooperación se basa en la máxima confianza y el derecho entra en un territorio brumoso, una contradicción se plantea ante los últimos acontecimientos geopolíticos. Dinamarca, un miembro fundamental y activo dentro de la alianza de los Fourteen Eyes, se encuentra hoy en una posición profundamente incómoda. Mientras su servicio de inteligencia compila metadatos y contribuye a la vigilancia masiva codo con codo con la NSA estadounidense, desde Washington se reclama Groenlandia, un territorio autónomo bajo su soberanía.

