Del antivirus que no funcionó al informe pericial: el trabajo que empieza cuando se apagan las alarmas.
La red ya está aislada, los servicios vuelven poco a poco y el equipo de respuesta lleva treinta horas sin dormir. Sobre la mesa queda un fichero de doscientos kilobytes que alguien ha metido en un archivo comprimido con contraseña, y del que se sabe muy poco: que llegó como adjunto de un correo, que se ejecutó a las 03:14 y que el antivirus no dijo nada. La emergencia ha terminado. Pero no, el trabajo, en realidad, acaba de empezar! Alguien tiene que abrir ese fichero, entender qué hizo, quién lo mandó y qué se llevó, y hacerlo de manera que lo que averigüe sirva después ante un juez. De eso trata la guía CCN-STIC-834, «Protección ante código dañino en el ENS», del Centro Criptológico Nacional, y de eso trata este trabajo.
