Categoría: Artículos

  • 4.- Helio Neón y el cadáver que parecía haberse encogido

    4.- Helio Neón y el cadáver que parecía haberse encogido

    El cadáver había sido encontrado en una pequeña habitación del domicilio.

    Cuando Helio Neón entró, observó que el cuerpo se encontraba en decúbito supino, sobre una cama.

    La habitación estaba cerrada.

    No había signos aparentes de violencia.

    La residente y los alumnos permanecían detrás de él.

    Helio Neón comenzó la inspección externa.

    • Hoy no vamos a buscar una lesión concreta —dijo—. Hoy quiero que aprendáis a reconocer algo que puede pasar desapercibido.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • ¿Qué debemos observar?

    Helio Neón señaló el cadáver.

    • La piel.

    Los alumnos se acercaron.

    • ¿Qué veis?
    • Está seca.
    • Correcto.
    • ¿Y algo más?

    Uno de ellos respondió:

    • Parece más fina.

    Helio Neón asintió.

    • Observad especialmente las zonas que han quedado expuestas.

    Las manos.

    Los dedos.

    Los labios.

    Las superficies de la piel que no están protegidas por la ropa.

    • La deshidratación cadavérica no afecta a todas las regiones del cuerpo de la misma manera —explicó Helio Neón—. Las zonas expuestas al ambiente son las que muestran antes los cambios.

    Uno de los alumnos observó las manos.

    • La piel parece tirante.
    • Exactamente.
    • Y las uñas parecen más largas.

    Helio Neón sonrió.

    • Ahí tenemos uno de los errores más frecuentes.
    • ¿Han crecido?
    • No.
    • ¿Entonces?
    • La piel que rodea las uñas se deshidrata y se retrae.
    • El resultado visual es que las uñas parecen sobresalir más.

    Helio levantó una mano del cadáver.

    • Lo mismo puede ocurrir con el cabello.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • ¿También parece más largo?
    • Puede dar esa impresión.
    • Pero el cabello y las uñas no continúan creciendo después de la muerte.

    Helio Neón hizo una pausa.

    • La piel pierde agua.
    • Se retrae.
    • Y deja más expuestas las estructuras que ya existían.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • Entonces, ¿el cadáver puede parecer que ha cambiado de tamaño?

    Helio Neón respondió:

    • Puede dar esa impresión.
    • Pero debemos ser muy precisos.
    • No es que el cuerpo se encoja de forma uniforme.
    • Son determinados tejidos los que sufren pérdida de agua y retracción.

    Helio Neón señaló los dedos.

    • Observad las yemas.
    • ¿Qué veis?
    • La piel está más tensa.
    • Y seca.
    • Correcto.
    • En determinados casos puede observarse una piel apergaminada.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • ¿Qué significa?

    Helio Neón respondió:

    • Que la piel adquiere un aspecto seco, endurecido y semejante al pergamino.
    • Puede aparecer especialmente en zonas expuestas o sometidas a condiciones ambientales que favorecen la desecación.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • ¿Y eso puede confundirse con una lesión?

    Helio Neón respondió:

    • Sí.
    • Y aquí debemos prestar mucha atención.

    Helio Neón señaló una pequeña zona oscura situada en una prominencia ósea.

    • ¿Qué os parece?

    Uno de los alumnos respondió:

    • Una abrasión.

    Helio Neón no contestó inmediatamente.

    • ¿Qué debemos preguntarnos?
    • Si es una lesión producida antes de la muerte.
    • ¿Y si no lo fuera?
    • Podría ser un cambio postmortem.

    Helio Neón asintió.

    • Exactamente.
    • Una zona de desecación puede adquirir un aspecto oscuro, amarillento o pardo y presentar una superficie seca y endurecida.
    • Puede parecer una lesión superficial.
    • Por eso debemos estudiar su morfología y su localización.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • ¿Cómo la diferenciamos de una abrasión?

    Helio Neón respondió:

    • Una abrasión traumática verdadera suele presentar una pérdida de la epidermis producida por fricción o contacto con una superficie.
    • En cambio, una zona de desecación no implica necesariamente un mecanismo traumático.
    • La observación macroscópica debe complementarse, cuando sea necesario, con el estudio histológico y con la valoración de la escena.

    Helio Neón continuó:

    • Pero hoy quiero que recordéis algo fundamental.
    • El cadáver puede presentar lesiones que no son lesiones.

    Uno de los alumnos frunció el ceño.

    • ¿Cómo?

    Helio Neón respondió:

    • Cambios postmortem que pueden parecer lesiones.
    • Deshidratación.
    • Desecación.
    • Maceración.
    • Cambios por presión.
    • Cambios por temperatura.
    • Y fenómenos de putrefacción.
    • Todos ellos pueden confundirnos si no conocemos su evolución.

    Helio Neón continuó examinando el cuerpo.

    • Ahora observad los labios.

    Uno de los alumnos respondió:

    • Están secos.
    • Sí.
    • ¿Y qué aspecto tienen?
    • Están retraídos.
    • Correcto.
    • La mucosa y los labios pueden perder humedad y adquirir un aspecto seco y endurecido.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • ¿Podemos utilizar esto para saber cuánto tiempo lleva muerto?

    Helio Neón respondió:

    • Puede aportar información dentro del conjunto de fenómenos cadavéricos, pero no permite establecer por sí solo una hora de muerte.
    • ¿Por qué?
    • Porque la velocidad de desecación depende de múltiples factores.
    • Temperatura.
    • Humedad.
    • Ventilación.
    • Exposición.
    • Ropa.
    • Posición.
    • Y condiciones ambientales.

    Helio Neón se acercó a la habitación.

    • Por eso, siempre debemos observar también el entorno.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • ¿Qué tiene que ver la habitación?

    Helio Neón respondió:

    • Todo.
    • Un cadáver encontrado en una habitación seca, caliente y ventilada evolucionará de manera diferente a otro situado en un ambiente frío y húmedo.
    • Y un cadáver expuesto al aire libre tendrá una evolución diferente a otro cubierto.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • ¿Entonces los signos de deshidratación pueden ser más intensos en determinadas partes?
    • Sí.
    • ¿Cuáles?

    Helio Neón respondió:

    • Las zonas más expuestas.
    • Especialmente aquellas que permanecen descubiertas y sometidas a evaporación.
    • También pueden afectarse las superficies en contacto con el ambiente dependiendo de la posición del cuerpo.

    Helio Neón volvió a las manos.

    • Mirad los dedos.
    • La piel está más seca en las zonas distales.
    • ¿Por qué?
    • Porque son áreas especialmente expuestas.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • ¿Y qué ocurre si el cadáver está en una posición determinada?

    Helio Neón respondió:

    • La posición puede influir en la distribución de los cambios.
    • Por eso debemos documentar siempre cómo encontramos el cuerpo.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • ¿Puede la deshidratación producir una retracción de los genitales?

    Helio Neón respondió:

    • Puede observarse retracción de determinados tejidos y estructuras por pérdida de agua, pero debemos evitar utilizar un único signo como marcador temporal.
    • La valoración siempre debe ser global.

    Helio Neón continuó:

    • Ahora imaginad que encontramos un cadáver con los labios muy secos, la piel apergaminada y las uñas aparentemente más largas.
    • ¿Qué podemos decir?

    Uno de los alumnos respondió:

    • Que está deshidratado.

    Helio Neón negó.

    • No exactamente.
    • ¿Por qué?
    • Porque en un cadáver hablamos de desecación o deshidratación cadavérica, no de la misma situación fisiopatológica que en una persona viva.
    • No debemos confundir la deshidratación clínica del paciente con los cambios postmortem derivados de la pérdida de agua.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • Entonces, ¿cómo lo describimos?

    Helio Neón respondió:

    • Describimos los hallazgos.
    • Piel seca.
    • Retracción cutánea.
    • Aspecto apergaminado.
    • Labios secos y retraídos.
    • Cambios en las estructuras expuestas.
    • Y después interpretamos el conjunto.

    Helio Neón señaló de nuevo las uñas.

    • Y recordad:
    • Las uñas no han crecido.
    • El cabello no ha crecido.
    • Es la piel la que se ha retraído.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • ¿Y qué otros diagnósticos diferenciales debemos tener en cuenta?

    Helio Neón respondió:

    • Muy buena pregunta.
    • Cuando observamos una piel seca y endurecida debemos diferenciarla de:
    • Lesiones por fricción.
    • Quemaduras.
    • Lesiones térmicas.
    • Lesiones químicas.
    • Escaras por presión.
    • Cambios producidos por el ambiente.
    • Y fenómenos de putrefacción.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • ¿Cómo podemos diferenciarlos?

    Helio Neón respondió:

    • Por la localización.
    • La morfología.
    • El color.
    • La textura.
    • La distribución.
    • La relación con la posición del cadáver.
    • Y las circunstancias de la muerte.
    • En algunos casos será necesario recurrir al estudio histológico.

    Helio Neón observó nuevamente la pequeña zona oscura.

    • Una simple mancha puede parecer una lesión.
    • Pero una lesión verdadera debe tener una explicación anatómica y fisiopatológica.
    • Y un fenómeno postmortem también.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • Entonces, ¿cómo debemos actuar?

    Helio Neón respondió:

    • Primero describir.
    • Después interpretar.
    • Y finalmente concluir.
    • Nunca al revés.

    Los alumnos permanecieron en silencio.

    Helio Neón continuó:

    • Ahora quiero que observéis algo más.

    Levantó ligeramente el antebrazo del cadáver.

    • Aquí encontramos una zona de piel seca y endurecida.
    • ¿Qué os parece?

    Uno de los alumnos respondió:

    • Una abrasión.

    Helio Neón preguntó:

    • ¿Por qué?
    • Porque parece que la capa superficial de la piel está dañada.
    • Bien.
    • Ahora dime:
    • ¿Dónde está localizada?
    • En una zona prominente.
    • ¿Y qué más?
    • Está en contacto con la superficie sobre la que estaba el cuerpo.

    Helio Neón asintió.

    • Entonces tenemos que considerar también la posibilidad de un cambio producido por presión y desecación.
    • ¿Podemos afirmarlo?
    • Todavía no.
    • ¿Qué necesitamos?
    • Estudiar el cuerpo completo.
    • La escena.
    • La posición.
    • Y las características de la superficie de contacto.

    Helio Neón dejó el brazo en su posición inicial.

    • Eso es Medicina Legal.
    • No mirar una marca.
    • Mirar el cuerpo.
    • No interpretar una lesión.
    • Interpretar una historia.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • Entonces, ¿cuál es el signo más importante de la deshidratación cadavérica?

    Helio Neón respondió:

    • No existe uno solo.
    • Lo importante es reconocer el conjunto.
    • Piel seca.
    • Retracción.
    • Apergaminamiento.
    • Desecación de labios y mucosas expuestas.
    • Retracción de la piel periungueal.
    • Apariencia de mayor longitud de uñas y cabello.
    • Y cambios de las estructuras expuestas.

    Helio Neón miró a los alumnos.

    • Pero sobre todo debéis aprender a no confundir estos fenómenos con lesiones.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • ¿Por qué?

    Helio Neón respondió:

    • Porque una mala interpretación puede cambiar completamente la historia de una muerte.

    Helio Neón se levantó.

    • Un médico forense debe saber reconocer las lesiones.
    • Pero también debe saber reconocer aquello que parece una lesión y no lo es.

    Lo que debe recordar el alumno

    La deshidratación o desecación cadavérica es un fenómeno postmortem que se manifiesta principalmente en las superficies expuestas al ambiente y que puede generar cambios visibles en la piel y en otras estructuras.

    Los principales signos externos que pueden observarse son:

    1. Piel seca

    La piel pierde humedad y adquiere una superficie progresivamente más seca.

    Puede observarse especialmente en zonas expuestas al aire.

    2. Retracción cutánea

    La pérdida de agua produce retracción de determinados tejidos.

    Este fenómeno explica algunos cambios visuales característicos del cadáver.

    3. Apergaminamiento

    La piel puede adquirir un aspecto:

    • Seco.
    • Endurecido.
    • Amarillento o pardo.
    • Similar al pergamino.

    El aspecto apergaminado puede observarse especialmente en determinadas zonas expuestas o sometidas a condiciones ambientales favorables para la desecación.

    4. Labios y mucosas expuestas

    Los labios pueden presentar:

    • Sequedad.
    • Retracción.
    • Endurecimiento.
    • Oscurecimiento progresivo.

    Estos cambios deben diferenciarse de lesiones traumáticas y de otros procesos patológicos.

    5. Retracción de la piel periungueal

    La piel que rodea las uñas puede retraerse.

    Esto puede producir la falsa impresión de que:

    Las uñas han crecido después de la muerte.

    En realidad, las uñas no continúan creciendo. La aparente elongación se debe a la retracción de los tejidos blandos que las rodean.

    El mismo principio explica la falsa impresión de crecimiento del cabello.

    6. Retracción de otras estructuras

    La pérdida de agua puede producir cambios de volumen y retracción en diferentes tejidos, por lo que determinadas estructuras pueden parecer modificadas respecto a su apariencia en vida.

    Estos cambios deben interpretarse siempre dentro del contexto general del cadáver.

    Diagnóstico diferencial: cuando la desecación parece una lesión

    Uno de los aspectos más importantes para el médico forense es reconocer que algunos fenómenos postmortem pueden simular lesiones traumáticas.

    Ante una zona seca, endurecida, amarillenta o parda debemos considerar:

    • Abrasiones.
    • Quemaduras.
    • Lesiones térmicas.
    • Lesiones químicas.
    • Escaras por presión.
    • Lesiones producidas por fricción.
    • Cambios postmortem por desecación.
    • Cambios ambientales.
    • Fenómenos de putrefacción.

    Para establecer el diagnóstico diferencial debemos valorar:

    • Localización.
    • Morfología.
    • Coloración.
    • Textura.
    • Distribución.
    • Relación con la posición del cadáver.
    • Condiciones ambientales.
    • Características de la superficie de contacto.
    • Existencia de otros signos de traumatismo.
    • Información obtenida de la escena.

    Cuando existen dudas, el estudio histopatológico puede contribuir a diferenciar determinadas lesiones vitales de cambios postmortem.

    La desecación cadavérica no permite determinar por sí sola el intervalo postmortem. Su intensidad está condicionada por factores ambientales y por las características de exposición del cadáver.

    Entre los factores que pueden influir se encuentran:

    • Temperatura.
    • Humedad.
    • Ventilación.
    • Exposición al aire.
    • Protección mediante ropa o coberturas.
    • Posición del cadáver.
    • Condiciones del lugar del hallazgo.

    La enseñanza fundamental es:

    El médico forense debe distinguir entre una lesión producida por una causa externa y un cambio que aparece espontáneamente después de la muerte.

    Y debe recordar siempre:

    “Antes de llamar lesión a una marca, hay que demostrar que es una lesión”.

    “Helio Neón volvió a mirar las manos del cadáver. Las uñas parecían más largas. La piel estaba retraída. Los labios, secos. Sobre el antebrazo había una pequeña zona oscura que, a primera vista, parecía una abrasión. Pero Helio Neón sabía que la primera mirada podía ser engañosa. En Medicina Legal, describir es observar; diagnosticar es comprender. Y entre ambas cosas existe una distancia que el médico forense nunca debe recorrer demasiado deprisa”.

    Autor: Mercedes Álvarez Seguí

  • Muerte a plazos: Christa Pike, una ejecución que Tennessee no supo terminar

    Muerte a plazos: Christa Pike, una ejecución que Tennessee no supo terminar

    Dos series de jeringas de pentobarbital, casi una hora de respiración agónica tras una cortina y una ambulancia: el intento fallido de ejecutar a la única mujer del corredor de la muerte de Tennessee obliga a preguntarse si una condena a muerte puede darse por cumplida cuando el condenado sobrevive

    A las siete y veintiséis de la tarde del miércoles 30 de septiembre se abrió la cortina de la sala de ejecuciones de la prisión de máxima seguridad de Riverbend, en Nashville. Christa Gail Pike, de cincuenta años, estaba atada a la camilla con los brazos extendidos. Llevaba treinta en el corredor de la muerte de Tennessee, era la única mujer que lo habitaba y estaba a punto de convertirse en la primera ejecutada por ese Estado desde 1820. Dijo que dejaba el mundo como había pasado la mayor parte de su vida, con amor, y cantó con su consejero espiritual. Poco después, con el pentobarbital ya en la vía, levantó la cabeza y preguntó a los funcionarios si el brazo tenía que dolerle así. Le parecía que iba a reventar.

    (más…)
  • El micólogo de bolsillo: qué acierta de verdad el software que identifica setas y quién responde cuando se equivoca

    El micólogo de bolsillo: qué acierta de verdad el software que identifica setas y quién responde cuando se equivoca

    Idioma / Language: Español · English

    Llega el otoño, y con él las cestas, las aplicaciones de visión artificial y una pregunta que los tribunales europeos van a tener que resolver muy pronto: cuando la pantalla dice «comestible» y el hígado dice lo contrario, ¿a quién se le pide cuentas?

    Un hombre de Ohio encontró en 2022 un grupo de setas en su propio jardín. Sacó el teléfono, hizo una foto, la aplicación le devolvió un nombre y una etiqueta tranquilizadora, y se las comió. Acabó en urgencias con una intoxicación por Amanita, probablemente Amanita bisporigera, el ángel destructor oriental. Lo que declaró después al Cleveland Plain Dealer resume mejor que cualquier estudio el problema del que trata este artículo: «Creo que si no hubiera tenido el teléfono, no las habría cogido. Sé que no lo habría hecho. No me cabe ninguna duda» (Claypool, 2024).

    (más…)
  • 3.- Helio Neón y el último espasmo

    3.- Helio Neón y el último espasmo

    La llamada llegó entrada la noche.

    • Posible muerte súbita en un domicilio. Varón de treinta y ocho años. La familia refiere que estaba trabajando en el jardín cuando cayó al suelo.

    Helio Neón llegó acompañado de una médico residente y dos alumnos.

    La escena se encontraba en el exterior de la vivienda. Era un pequeño jardín iluminado por una luz tenue. El cuerpo estaba tendido junto a una mesa de trabajo.

    Helio Neón se detuvo antes de acercarse.

    • Primero, observad.

    Los alumnos ya conocían aquella indicación.

    Miraron el entorno.

    Había varias herramientas sobre la mesa. Una silla estaba desplazada. En el suelo, junto al cadáver, se encontraba un objeto metálico.

    Helio Neón recorrió la escena con la mirada.

    • Antes de examinar el cuerpo debemos preguntarnos qué estaba haciendo esta persona inmediatamente antes de morir.

    Se aproximó.

    El cadáver se encontraba en decúbito prono, con uno de los brazos extendido hacia delante. La mano derecha permanecía fuertemente cerrada.

    Helio Neón observó la mano.

    No intentó abrirla.

    • ¿Qué veis?
    • Tiene la mano cerrada -respondió uno de los alumnos.
    • Sí. Pero la pregunta importante es otra: ¿por qué?

    El alumno observó la mano con atención.

    • ¿Puede ser rigidez cadavérica?

    Helio Neón asintió lentamente.

    • Puede serlo. Pero aquí tenemos un elemento que debemos valorar con especial atención.

    Señaló la mano.

    • La contracción muscular parece haber quedado establecida de manera inmediata en el momento de la muerte. El cuerpo mantiene una actitud concreta y la mano parece conservar el objeto que sujetaba.

    Helio Neón miró a los alumnos.

    • Podríamos estar ante un espasmo cadavérico.

    Los alumnos guardaron silencio.

    • ¿Qué es exactamente? -preguntó uno de ellos.

    Helio Neón se agachó.

    • El espasmo cadavérico es un fenómeno poco frecuente en el que se produce una contracción muscular instantánea en el momento de la muerte, sin que exista la fase inicial de flacidez que precede habitualmente a la rigidez cadavérica.
    • ¿Entonces es lo mismo que la rigidez?
    • No.

    Helio Neón fue tajante.

    • Y esta diferencia es fundamental.

    Señaló la mano cerrada.

    • La rigidez cadavérica aparece después de un periodo de flacidez primaria y se desarrolla progresivamente. El espasmo cadavérico, en cambio, se instaura de manera inmediata en el momento de la muerte y puede conservar la última actitud o actividad que realizaba la persona.

    Uno de los alumnos observó la mano.

    • Entonces, si alguien muere sujetando un objeto, ¿el espasmo cadavérico puede hacer que permanezca sujeto?
    • Puede ocurrir -respondió Helio-, pero debemos ser extremadamente prudentes.

    Se incorporó.

    • Encontrar un objeto en la mano de un cadáver no demuestra automáticamente la existencia de un espasmo cadavérico. Tampoco demuestra, por sí solo, que la persona muriera sujetándolo.

    Los alumnos escuchaban con atención.

    • ¿Por qué? -preguntó uno.
    • Porque una mano puede cerrarse posteriormente por la rigidez cadavérica. Además, el cadáver puede haber sido manipulado o colocado en otra posición. La interpretación debe basarse en el conjunto de los hallazgos.

    Helio Neón volvió a observar la mano.

    • Por eso, antes de modificarla, debemos documentarla cuidadosamente.

    La médico residente tomó fotografías.

    • Posición del cuerpo. Posición de las extremidades. Actitud de las manos. Objeto que parece estar sujeto. Relación entre el cuerpo y el entorno.

    Helio Neón señaló la mano.

    • Todo debe quedar registrado antes de intentar cualquier maniobra.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • ¿Y cómo sabemos si realmente se trata de un espasmo cadavérico?

    Helio Neón respondió:

    • No existe una prueba aislada que nos permita demostrarlo de manera absoluta. Se trata fundamentalmente de una interpretación médico-forense basada en el contexto y en las características del hallazgo.

    Miró el cuerpo.

    • La posición en la que encontramos el cadáver, la actitud muscular, la naturaleza de lo que estaba haciendo la persona antes de morir y la relación entre el cuerpo y los objetos de la escena pueden ser elementos importantes.

    Helio Neón señaló el objeto metálico que se encontraba en el suelo.

    • En este caso, además, debemos preguntarnos qué ocurrió con ese objeto.

    Uno de los alumnos respondió:

    • Podría haberlo soltado al caer.
    • Exactamente.
    • ¿Y entonces no habría espasmo?
    • No necesariamente.

    Helio Neón se levantó.

    • No podemos reconstruir el mecanismo de la muerte basándonos únicamente en una mano cerrada.

    Se acercó al objeto.

    • Tenemos que estudiar toda la escena.

    La médico residente examinó el objeto sin manipularlo.

    • Parece una herramienta de jardinería.

    Helio Neón observó el cadáver.

    • Entonces tenemos una hipótesis: quizá estaba trabajando cuando sufrió el episodio mortal. Pudo caer y soltar la herramienta. La posición de la mano podría ser consecuencia de la rigidez cadavérica o, menos frecuentemente, de un espasmo cadavérico.
    • ¿Cómo diferenciamos ambas posibilidades?

    Helio Neón miró al alumno.

    • Ahí está el verdadero trabajo del médico forense.

    Señaló el cuerpo.

    • Debemos determinar si la actitud corporal parece corresponder a una acción inmediatamente anterior a la muerte y si existen circunstancias que hagan plausible un espasmo cadavérico.

    Hizo una pausa.

    • El espasmo cadavérico se ha descrito especialmente en muertes súbitas o violentas y en situaciones de intensa actividad física o emocional. Sin embargo, no debemos convertir esta asociación en una regla absoluta.
    • ¿Puede ser generalizado?
    • Sí.

    Helio Neón continuó:

    • Podemos hablar de espasmo cadavérico localizado cuando afecta a un grupo muscular concreto, como una mano que permanece cerrada alrededor de un objeto. En cambio, hablamos de espasmo cadavérico generalizado cuando la contracción afecta de manera extensa a la musculatura corporal y el cadáver conserva una actitud característica.

    Uno de los alumnos preguntó:

    • ¿Y cuál es más frecuente?
    • El localizado es el que encontramos con mayor interés en la práctica médico-legal, precisamente porque puede conservar la última actividad realizada por la persona.

    Helio Neón volvió a mirar la mano.

    • Imaginad un cadáver encontrado en el agua con vegetación fuertemente agarrada entre los dedos. O una persona que fallece durante una agresión y conserva un fragmento de material en la mano. O alguien que muere mientras sostiene un objeto.

    Los alumnos permanecían atentos.

    • En todos estos casos -continuó Helio Neón-, la presencia del objeto puede tener un enorme interés para la investigación. Pero debemos ser muy cautelosos.
    • ¿Por el riesgo de contaminación?
    • También.

    Helio Neón señaló la mano.

    • Si encontramos un objeto sujeto por un cadáver, debemos documentarlo antes de retirarlo. Puede contener huellas, material biológico, fibras u otros indicios relevantes. Si retiramos el objeto sin registrar adecuadamente la posición y sin respetar la cadena de custodia, podemos perder información importante.

    Los alumnos comprendieron que la lección ya no era únicamente sobre un fenómeno cadavérico.

    Helio Neón continuó:

    • El espasmo cadavérico tiene un valor médico-legal especial porque puede conservar una especie de «instantánea» del momento de la muerte.

    Uno de los alumnos sonrió.

    • ¿Como si el cuerpo hubiera quedado congelado en el último segundo?

    Helio Neón asintió.

    • Esa es una forma sencilla de entenderlo.

    Después añadió:

    • Pero recordad que es una imagen que debemos interpretar con prudencia. El cuerpo puede conservar una actitud, pero nosotros debemos demostrar que esa actitud tiene relación con el momento de la muerte.

    Helio Neón volvió a examinar la mano.

    • Y aquí aparece una diferencia esencial entre observar y concluir.

    Los alumnos permanecieron atentos.

    • Observar: “el cadáver presenta la mano derecha cerrada y en contacto con un objeto”.
    • Concluir sería: “la persona murió sujetando el objeto debido a un espasmo cadavérico”.

    Helio Neón negó con la cabeza.

    • Esa conclusión puede ser prematura.
    • Entonces, ¿cómo lo escribiríamos?

    Helio Neón respondió:

    • Describimos primero lo que vemos. Después formulamos una interpretación razonada y, si es posible, establecemos qué elementos la apoyan o la contradicen.

    Se levantó.

    • En Medicina Legal, una buena descripción debe permitir que otro profesional comprenda lo que nosotros encontramos, incluso sin haber estado allí.

    Los alumnos volvieron a mirar el cadáver.

    Helio Neón dio un último vistazo a la mano cerrada.

    • Hoy tenemos una pregunta.
    • ¿Cuál?
    • ¿El cadáver conserva la última acción que estaba realizando?

    Helio Neón señaló la mano.

    • Tal vez.

    Después miró el resto de la escena.

    • Pero todavía no lo sabemos.

    Helio Neón se incorporó.

    • Y esa es la diferencia entre un médico forense y alguien que simplemente mira un cadáver.

    Los alumnos guardaron silencio.

    Helio Neón comenzó a alejarse.

    • El cadáver puede conservar el último gesto de una vida.

    Se detuvo un instante.

    • Nuestra obligación es averiguar si ese gesto pertenece realmente al último instante.

    Lo que debe recordar el alumno

    El espasmo cadavérico es un fenómeno postmortem excepcional en el que se produce una contracción muscular inmediata en el momento de la muerte, sin que exista la fase inicial de flacidez primaria característica de la evolución habitual hacia la rigidez cadavérica.

    Su interés médico-legal radica en que puede conservar la última actitud o actividad realizada por la persona en el momento de fallecer.

    Puede ser:

    • Localizado: afecta a un grupo muscular concreto, como una mano que permanece cerrada alrededor de un objeto.
    • Generalizado: afecta de manera extensa a la musculatura y puede conservar una actitud corporal global.

    Debe diferenciarse de la rigidez cadavérica, que aparece progresivamente después de una fase inicial de flacidez y sigue una evolución temporal diferente.

    Su valor en la investigación puede ser relevante porque, en determinadas circunstancias, puede contribuir a reconstruir los últimos momentos de la vida. Sin embargo:

    • Es un fenómeno poco frecuente.
    • No debe diagnosticarse únicamente porque un cadáver tenga las manos cerradas o mantenga una determinada postura.
    • La presencia de un objeto en la mano no demuestra por sí sola la existencia de un espasmo cadavérico.
    • La interpretación debe integrar la posición del cadáver, el contexto de la muerte, la escena y el resto de los hallazgos.
    • La posición y los objetos asociados al cadáver deben ser documentados antes de su manipulación.
    • Cuando exista un objeto sujeto por el cadáver, puede ser relevante desde el punto de vista criminalístico y debe preservarse adecuadamente para evitar la pérdida o contaminación de posibles indicios.

    Lo que debe recordar el alumno

    El espasmo cadavérico es un fenómeno postmortem excepcional en el que se produce una contracción muscular que se establece de forma inmediata en el momento de la muerte, sin el periodo de relajación que precede habitualmente a la instauración de la rigidez cadavérica.

    Se diferencia de la rigidez cadavérica en varios aspectos:

    Espasmo cadavérico Rigidez cadavérica
    Se establece inmediatamente en el momento de la muerteAparece de forma progresiva después de la muerte
    Puede afectar a un grupo muscular concretoAfecta progresivamente a grupos musculares
    Puede fijar una posición concretaProduce una rigidez progresiva del cuerpo
    Es poco frecuenteEs un fenómeno postmortem habitual
    Puede tener interés reconstructivoTiene principalmente interés tanatológico

    El espasmo cadavérico puede ser:

    • Localizado: afecta a un grupo muscular o región determinada. Es el más relevante desde el punto de vista reconstructivo.
    • Generalizado: afecta a una proporción extensa de la musculatura corporal y es excepcional.

    Su interés médico-legal radica en que, cuando está correctamente establecido, puede conservar la posición o actividad muscular existente en el momento de la muerte.

    Puede resultar especialmente relevante cuando el cadáver aparece:

    • Sujetando un objeto.
    • Agarrando vegetación.
    • Con restos de materiales en las manos.
    • En una posición corporal particular.
    • En circunstancias compatibles con una muerte súbita y violenta.

    Sin embargo:

    La presencia de una mano cerrada no demuestra por sí sola la existencia de un espasmo cadavérico.

    Una mano puede encontrarse cerrada debido a:

    • Rigidez cadavérica.
    • Posición del cadáver.
    • Manipulación.
    • Contracción muscular previa a la muerte.
    • Otros mecanismos postmortem.

    Por ello, el diagnóstico debe realizarse mediante la correlación entre:

    • Posición del cadáver.
    • Estado de la rigidez cadavérica.

    “A veces, el cadáver conserva un último gesto. Pero antes de llamarlo espasmo cadavérico, Helio Neón sabía que había que demostrar que aquel gesto pertenecía realmente al último instante de la vida”.

    Autor: Mercedes Álvarez Seguí

  • Nuestra compañera Liliana Rocca fu distinguida con el premio a la mejor ponencia en el encuentro que se celebró el 30 y 31 de julio en Costa Rica

    Nuestra compañera Liliana Rocca fu distinguida con el premio a la mejor ponencia en el encuentro que se celebró el 30 y 31 de julio en Costa Rica

    Nuestra compañera Liliana Rocca —codirectora del comité editor de esta revista y firma habitual de la sección Herramientas Jurídicas— figuró entre los ponentes del XVII Congreso Latinoamericano y del Caribe sobre Niñez, Adolescencia y Familia, que se celebró los días 30 y 31 de julio de 2026 en la sede del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica. Su intervención en la Comisión 3 fue distinguida con el premio a la mejor ponencia junto a la ponencia presentada por el juez Max Britos de Ecuador.

    Desde aquí, la enhorabuena y el reconocimiento de toda la redacción.

    Una voz de la casa en la Comisión 3

    Liliana Rocca es doctora en Derecho, abogada de infancia, adolescencia y familia, y profesora en el máster de Derecho de Infancia, Adolescencia y Familia. Ejerce además como abogada de niños, niñas y adolescentes en la segunda circunscripción de la provincia de Santa Fe, en Argentina. Conviene detenerse en ese último dato, porque explica de manera completa la defensa ejercida en Costa Rica: la figura del abogado del niño reconocida en el artículo 12 de la Convención sobre los Derechos del Niño, asegura a niños, niñas y adolescentes el derecho a ser escuchados en toda cuestión que les afecte en los procesos judiciales y administrativos en que son parte. Se trata de un letrado propio del niño o niña , que lleva la voz del niño o niña al proceso , distinto del que representa a cada progenitor y distinto también del ministerio público que representa el interés general en dicho proceso.

    En efecto nuestra compañera abordó un nuevo y controvertido tema que involucra a los niños, niñas y adolescentes el de la Violencia económica en las prestaciones alimentarias derivadas de la responsabilidad parental y su relación con la violencia vicaria.

    La Dra Rocca sostiene que frente al incumplimiento de la cuota alimentaria derivada de la responsabilidad parental, por parte del progenitor varón, obligado a brindarla, la solución al caso debe incluir un abordaje integral de la violencia de género, lo que conduce necesariamente a reconocer el papel relevante que la privación de los recursos económicos tiene como factor de consolidación del ciclo de maltrato.

    Asimismo sostiene que analizar la relación entre la violencia económica y la violencia vicaria implica reconocer que los hijos e hijas de la mujer maltratada son víctimas indirectas.

    En su ponencia analiza profundamente los fallos recientes de los tribunales argentinos que han comenzado a resolver estas situaciones identificando la limitación de los recursos, a través del incumplimiento alimentario, como otra forma de violencia contra las mujeres quienes deben soportar en forma exclusiva el costo económico de la crianza de sus hijos e hijas, pues implica una pérdida de autonomía y sobrecarga económica para este colectivo. Argentina cuenta con un precedente clave que dictó la prohibición de salida del país y la suspensión de la licencia de conducir al progenitor alimentante, vinculando directamente el incumplimiento alimentario crónico con la violencia económica y de género.

    Si bien la exposición de los hijos e hijas a la violencia de género ejercida sobre la progenitora por el progenitor, daña profundamente la psiquis, emociones y el físico de estos niños de manera indirecta, no es la única forma de daño que reciben. Los niños y niñas que son víctimas de maltrato físico, psicológico, sexual y económico, sufren serias consecuencias en todos los órdenes, inclusive los interpersonales y conductuales. Es un tipo de maltrato infantil, dentro del contexto de la violencia hacia la mujer, que se ha denominado e identificado como Violencia Vicaria (Atenciano Jiménez,2009).

    Por eso propone a dicho que congreso que siguiendo las consideraciones expuestas en la ponencia, se recomiende a los tribunales latinoamericanos y del Caribe que fallen con perspectiva de género en estas situaciones, reconozcan la presencia de la violencia económica y su posible relación con la violencia vicaria y reconozcan la victimización indirecta de los hijos e hijas de la mujer maltratada .

    Por otro lado propone que necesariamente los tribunales, frente a un caso donde se debate una cuota alimentaria que es adeudada a un hijo o hija por sus progenitores, deben valorar económicamente las tareas de cuidado ejercidas por la progenitora; esta apreciación es una obligación del tribunal interviniente a efectos de determinar la extensión de la obligación de cada progenitor.

    Finalmente manifiesta que los tribunales deben disponer el cese de toda acción u omisión que implica limitación de recursos económicos respecto de la progenitora y sus hijos e hijas por parte del incumpliente y conjuntamente ordenar medidas como las sanciones, hasta tanto el obligado cumplimente con la cuota alimentaria y se resuelvan las deudas pendientes que pudieran existir.