2.- Helio Neón y la rigidez del silencio

La habitación estaba en penumbra cuando Helio Neón entró.

Habían pasado varios días desde la última vez que alguien había visto con vida al hombre que ahora yacía sobre la cama. Un vecino había alertado a la policía después de notar un olor extraño procedente del domicilio.

Helio Neón se detuvo en la puerta.

Como siempre, no se acercó inmediatamente al cadáver.

Primero observó.

La habitación estaba cerrada. Las ventanas permanecían casi completamente bajadas. La temperatura era elevada. Sobre una mesa había restos de comida y, junto a la cama, varios medicamentos.

Los alumnos que acompañaban a Helio permanecían detrás de él.

  • Recordad -dijo-. La escena nos habla incluso antes de que examinemos el cuerpo.

Se acercó lentamente.

El cadáver correspondía a un varón de aproximadamente setenta años. Se encontraba en decúbito supino, vestido con ropa de dormir.

Helio Neón comenzó el examen externo.

Observó primero la cabeza. Después los miembros superiores. Finalmente, tomó con cuidado uno de los brazos.

Intentó flexionar el codo.

El movimiento estaba limitado.

Helio Neón repitió la maniobra en la otra extremidad.

  • ¿Qué observáis?
  • Rigidez -respondió uno de los alumnos.
  • Sí. Estamos ante la rigidez cadavérica, también denominada rigor mortis.

Helio Neón permaneció unos instantes examinando la extremidad.

  • Después de la muerte, el músculo pierde inicialmente su tono. Se produce una fase de flacidez primaria. Posteriormente aparece la rigidez cadavérica, debido a los cambios bioquímicos que tienen lugar en las fibras musculares después del cese de la actividad metabólica.

Uno de los alumnos preguntó:

  • ¿Por qué se ponen rígidos los músculos?

Helio Neón asintió.

  • Para comprenderlo debemos recordar cómo funciona normalmente la contracción muscular. La interacción entre actina y miosina requiere energía en forma de ATP (adenosín trifosfato). Después de la muerte, cesa la producción de ATP. Cuando el ATP disponible se agota, los puentes entre las proteínas contráctiles no pueden separarse adecuadamente y el músculo permanece en un estado de contracción.

Hizo una pausa.

  • Por eso aparece la rigidez.

Helio Neón volvió a examinar el cadáver.

  • Pero no debemos pensar que todos los músculos se vuelven rígidos exactamente al mismo tiempo.

Señaló la mandíbula.

  • La rigidez suele comenzar en grupos musculares pequeños y progresa posteriormente hacia otros grupos musculares, aunque la secuencia descrita clásicamente puede variar. En términos generales, podemos encontrar primero afectación de la musculatura de la mandíbula y la cara, seguida de cuello y tronco, y posteriormente de las extremidades.
  • ¿Y después desaparece? -preguntó otro alumno.
  • Sí.

Helio Neón se incorporó.

  • La rigidez cadavérica es un fenómeno temporal. Tras establecerse y alcanzar su máxima intensidad, comienza a desaparecer progresivamente como consecuencia de los procesos de descomposición y autólisis muscular.

Los alumnos observaban atentamente.

  • Por eso, si examinamos un cadáver en diferentes momentos, podemos encontrar tres situaciones diferentes: ausencia de rigidez, rigidez establecida o desaparición progresiva de la rigidez.

Helio Neón tomó nuevamente el brazo.

  • Ahora vamos a hacer algo importante.

Flexionó suavemente el codo.

La articulación ofreció resistencia.

  • La rigidez está presente.

Después examinó el otro brazo.

  • Pero debemos valorar siempre su intensidad y distribución.

Pasó a las extremidades inferiores.

  • La rigidez no debe estudiarse únicamente en una articulación. Debemos explorar el conjunto del cuerpo.

Uno de los alumnos preguntó:

  • ¿Podemos saber cuánto tiempo lleva muerto por la rigidez?

Helio Neón sonrió ligeramente.

  • Otra vez la misma pregunta.

Los alumnos rieron discretamente.

  • Y otra vez, la respuesta es: no podemos establecer una hora exacta basándonos únicamente en este fenómeno.

Helio Neón se levantó.

  • La rigidez puede orientarnos sobre el intervalo postmortem, pero está influida por numerosos factores. La temperatura ambiental tiene una importancia fundamental. También influyen la actividad física previa a la muerte, la causa del fallecimiento, la edad, la masa muscular, determinadas enfermedades y las condiciones en las que se encuentra el cadáver.

Señaló la habitación.

  • Por eso, no es lo mismo encontrar un cadáver en una habitación fría que en un ambiente muy caluroso. Tampoco es igual una persona que falleció después de una intensa actividad muscular que otra que murió durante el sueño.

Helio Neón miró a los alumnos.

  • Los fenómenos cadavéricos son variables. No funcionan como un reloj.

Se dirigió entonces hacia la cabeza del cadáver.

  • Ahora observad algo más.

Intentó movilizar suavemente la mandíbula.

La resistencia era evidente.

  • Aquí también existe rigidez.

Después examinó el cuello y las extremidades.

  • La rigidez está bastante desarrollada.

Uno de los alumnos preguntó:

  • ¿Eso significa que la muerte ocurrió hace muchas horas?

Helio Neón respondió inmediatamente:

  • No necesariamente.

El alumno pareció sorprendido.

  • La presencia de rigidez establecida puede ser compatible con un determinado intervalo postmortem, pero no permite, por sí sola, precisar el momento de la muerte. Para realizar una estimación debemos integrar todos los datos disponibles.

Señaló la habitación.

  • Temperatura ambiental.

Después señaló el cuerpo.

  • Temperatura del cadáver.

A continuación, las livideces.

  • Evolución de las hipóstasis.

Y finalmente, la piel.

  • Signos de deshidratación y putrefacción.

Helio Neón volvió a mirar a sus alumnos.

  • La estimación de la data de la muerte es un problema de integración de evidencias. Nunca debemos confiar en un único signo.

De repente, uno de los alumnos observó la mano derecha del cadáver.

  • Doctor.

Helio Neón se acercó.

  • ¿Qué ocurre?
  • Los dedos están flexionados.

Helio Neón examinó la mano.

  • Sí.
  • ¿Es consecuencia de la rigidez?
  • Probablemente.

El alumno continuó observando.

  • ¿Y si la persona hubiera muerto sujetando algo?

Helio Neón levantó la mirada.

  • Entonces tendríamos que preguntarnos si estamos ante una rigidez cadavérica ordinaria o ante otro fenómeno.

El alumno permaneció atento.

  • ¿Se refiere al espasmo cadavérico?

Helio Neón asintió.

  • Exactamente.

Los demás alumnos se acercaron.

  • Pero eso será otra historia.

Helio Neón volvió a colocar cuidadosamente la mano del cadáver.

  • Hoy estamos estudiando la rigidez cadavérica. Y hay algo que quiero que recordéis.

Señaló el cuerpo.

  • La rigidez es un fenómeno postmortem. No debemos confundirla con una contractura muscular producida durante la vida ni con una lesión neurológica o muscular.
  • ¿Y cómo podemos diferenciarlas? -Preguntó uno de los alumnos.
  • Por el contexto y por el conjunto de los hallazgos. La rigidez cadavérica afecta progresivamente a diferentes grupos musculares y evoluciona con el tiempo. Una contractura antemortem responde a mecanismos diferentes y debe valorarse en el contexto clínico y médico-legal correspondiente.

Helio Neón hizo una última exploración de las extremidades.

  • Y hay otro aspecto fundamental.

Los alumnos esperaron.

  • La rigidez puede modificarse si manipulamos el cadáver.

Helio Neón flexionó suavemente una articulación.

  • Una vez establecida, puede vencerse mediante movimientos forzados. Pero si hacemos esto, debemos dejar constancia de la situación inicial y de las maniobras realizadas.
  • ¿Por qué?
  • Porque la posición en la que encontramos un cadáver es información médico-legal. Si modificamos esa posición durante el examen, podemos perder parte de la información original.

Helio Neón se quitó los guantes.

  • Por eso, antes de mover, debemos observar. Antes de manipular, debemos documentar. Y antes de interpretar, debemos comprender.

Los alumnos miraron nuevamente el cuerpo.

La habitación permanecía en silencio.

Helio Neón se dirigió hacia la puerta.

  • ¿Qué nos ha enseñado hoy este cadáver?

Uno de los alumnos respondió:

  • Que la rigidez cadavérica puede ayudarnos a estimar el intervalo postmortem.
  • Sí.

Otro añadió:

  • Pero que no permite determinar por sí sola la hora de la muerte.
  • Exactamente.

Un tercer alumno intervino:

  • Y que hay que valorar su distribución, intensidad y evolución junto con otros fenómenos cadavéricos.

Helio Neón asintió.

  • Ahora sí habéis entendido la lección.

Antes de salir, volvió la mirada hacia el cadáver.

  • La rigidez es el silencio de los músculos después de la muerte.

Hizo una pausa.

  • Pero incluso en ese silencio, el cuerpo sigue dejando señales.

Y Helio Neón salió de la habitación.

Lo que debe recordar el alumno

La rigidez cadavérica o rigor mortis es un fenómeno postmortem caracterizado por la aparición progresiva de una rigidez muscular, precedida por una fase inicial de flacidez primaria y seguida posteriormente por la desaparición de la rigidez como consecuencia de los procesos de descomposición.

Su mecanismo se relaciona fundamentalmente con el agotamiento del ATP (adenosín trifosfato) muscular, que impide la separación de los puentes entre actina y miosina.

Desde el punto de vista médico-legal:

  • Se inicia después de la muerte tras un periodo variable de flacidez primaria.
  • Se establece progresivamente y posteriormente desaparece con la evolución de los fenómenos cadavéricos.
  • Su evolución está influida por la temperatura ambiental, la actividad muscular previa, la causa de la muerte y otras circunstancias individuales y ambientales.
  • Puede aportar información orientativa sobre el intervalo postmortem.
  • No permite establecer por sí sola la hora exacta de la muerte.
  • Debe valorarse su presencia, distribución, intensidad y evolución.
  • La manipulación del cadáver puede modificar la rigidez y la posición de las articulaciones, por lo que debe documentarse adecuadamente la situación inicial.
  • No debe confundirse con el espasmo cadavérico, fenómeno diferente que será objeto de otro relato.

“La rigidez puede decirnos que el cuerpo ha entrado en el silencio de la muerte. Pero para saber cuándo comenzó ese silencio, Helio sabía que tendría que escuchar también al resto del cadáver”.

Autor: Mercedes Álvarez Seguí

Comentarios

2 respuestas a «2.- Helio Neón y la rigidez del silencio»

  1. Avatar de Ana M. Peiró Montesinos
    Ana M. Peiró Montesinos

    Me parece fascinante el método pedagógico empleado en este artículo. Creo que además de aneno e instructivo no deja lugar a dudas sobre el tema. Felicitaciones, Mercedes!

    1. Avatar de Mercedes Alvarez Segui
      Mercedes Alvarez Segui

      Gracias Ana. Helio Neón tiene historia.

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