La edad que no se ve: error de tipo y minoría de edad en los delitos contra la libertad sexual
Un estudio llevado a cabo por profesionales del IMLCF de Valencia, publicado en la revista científica Actum Forense, analiza un caso real que terminó en sobreseimiento libre por un error sobre la edad de la víctima. Sus autores repasan el exigente listón del Tribunal Supremo y reclaman para la Medicina Legal herramientas que permitan valorar la edad aparente.
Desde la reforma penal de 2015, la edad mínima de consentimiento sexual en España es de dieciséis años. Por debajo de ese umbral la ley protege la indemnidad sexual del menor, y su consentimiento, como regla general, no excluye el delito. ¿Qué ocurre, entonces, cuando el adulto cree con motivos objetivos que la otra persona ya ha cumplido esa edad? A esa pregunta responde, a partir de un caso real, el trabajo que reseñamos, publicado en la revista científica Actum Forense.
Relatos de un médico forense en el lugar del hallazgo
Continuamos una serie de textos de ficción donde cualquier parecido con la realidad es absolutamente deliberado y preciso. Explora casos donde aprenderás a ver como un profesional desempeña su trabajo y forma a nuevos alumnos. La ficción nunca fue tan real.
La llamada llegó entrada la noche.
Posible muerte súbita en un domicilio. Varón de treinta y ocho años. La familia refiere que estaba trabajando en el jardín cuando cayó al suelo.
Helio Neón llegó acompañado de una médico residente y dos alumnos.
La escena se encontraba en el exterior de la vivienda. Era un pequeño jardín iluminado por una luz tenue. El cuerpo estaba tendido junto a una mesa de trabajo.
Helio Neón se detuvo antes de acercarse.
Primero, observad.
Los alumnos ya conocían aquella indicación.
Miraron el entorno.
Había varias herramientas sobre la mesa. Una silla estaba desplazada. En el suelo, junto al cadáver, se encontraba un objeto metálico.
Helio Neón recorrió la escena con la mirada.
Antes de examinar el cuerpo debemos preguntarnos qué estaba haciendo esta persona inmediatamente antes de morir.
Se aproximó.
El cadáver se encontraba en decúbito prono, con uno de los brazos extendido hacia delante. La mano derecha permanecía fuertemente cerrada.
Helio Neón observó la mano.
No intentó abrirla.
¿Qué veis?
Tiene la mano cerrada -respondió uno de los alumnos.
Sí. Pero la pregunta importante es otra: ¿por qué?
El alumno observó la mano con atención.
¿Puede ser rigidez cadavérica?
Helio Neón asintió lentamente.
Puede serlo. Pero aquí tenemos un elemento que debemos valorar con especial atención.
Señaló la mano.
La contracción muscular parece haber quedado establecida de manera inmediata en el momento de la muerte. El cuerpo mantiene una actitud concreta y la mano parece conservar el objeto que sujetaba.
Helio Neón miró a los alumnos.
Podríamos estar ante un espasmo cadavérico.
Los alumnos guardaron silencio.
¿Qué es exactamente? -preguntó uno de ellos.
Helio Neón se agachó.
El espasmo cadavérico es un fenómeno poco frecuente en el que se produce una contracción muscular instantánea en el momento de la muerte, sin que exista la fase inicial de flacidez que precede habitualmente a la rigidez cadavérica.
¿Entonces es lo mismo que la rigidez?
No.
Helio Neón fue tajante.
Y esta diferencia es fundamental.
Señaló la mano cerrada.
La rigidez cadavérica aparece después de un periodo de flacidez primaria y se desarrolla progresivamente. El espasmo cadavérico, en cambio, se instaura de manera inmediata en el momento de la muerte y puede conservar la última actitud o actividad que realizaba la persona.
Uno de los alumnos observó la mano.
Entonces, si alguien muere sujetando un objeto, ¿el espasmo cadavérico puede hacer que permanezca sujeto?
Puede ocurrir -respondió Helio-, pero debemos ser extremadamente prudentes.
Se incorporó.
Encontrar un objeto en la mano de un cadáver no demuestra automáticamente la existencia de un espasmo cadavérico. Tampoco demuestra, por sí solo, que la persona muriera sujetándolo.
Los alumnos escuchaban con atención.
¿Por qué? -preguntó uno.
Porque una mano puede cerrarse posteriormente por la rigidez cadavérica. Además, el cadáver puede haber sido manipulado o colocado en otra posición. La interpretación debe basarse en el conjunto de los hallazgos.
Helio Neón volvió a observar la mano.
Por eso, antes de modificarla, debemos documentarla cuidadosamente.
La médico residente tomó fotografías.
Posición del cuerpo. Posición de las extremidades. Actitud de las manos. Objeto que parece estar sujeto. Relación entre el cuerpo y el entorno.
Helio Neón señaló la mano.
Todo debe quedar registrado antes de intentar cualquier maniobra.
Uno de los alumnos preguntó:
¿Y cómo sabemos si realmente se trata de un espasmo cadavérico?
Helio Neón respondió:
No existe una prueba aislada que nos permita demostrarlo de manera absoluta. Se trata fundamentalmente de una interpretación médico-forense basada en el contexto y en las características del hallazgo.
Miró el cuerpo.
La posición en la que encontramos el cadáver, la actitud muscular, la naturaleza de lo que estaba haciendo la persona antes de morir y la relación entre el cuerpo y los objetos de la escena pueden ser elementos importantes.
Helio Neón señaló el objeto metálico que se encontraba en el suelo.
En este caso, además, debemos preguntarnos qué ocurrió con ese objeto.
Uno de los alumnos respondió:
Podría haberlo soltado al caer.
Exactamente.
¿Y entonces no habría espasmo?
No necesariamente.
Helio Neón se levantó.
No podemos reconstruir el mecanismo de la muerte basándonos únicamente en una mano cerrada.
Se acercó al objeto.
Tenemos que estudiar toda la escena.
La médico residente examinó el objeto sin manipularlo.
Parece una herramienta de jardinería.
Helio Neón observó el cadáver.
Entonces tenemos una hipótesis: quizá estaba trabajando cuando sufrió el episodio mortal. Pudo caer y soltar la herramienta. La posición de la mano podría ser consecuencia de la rigidez cadavérica o, menos frecuentemente, de un espasmo cadavérico.
¿Cómo diferenciamos ambas posibilidades?
Helio Neón miró al alumno.
Ahí está el verdadero trabajo del médico forense.
Señaló el cuerpo.
Debemos determinar si la actitud corporal parece corresponder a una acción inmediatamente anterior a la muerte y si existen circunstancias que hagan plausible un espasmo cadavérico.
Hizo una pausa.
El espasmo cadavérico se ha descrito especialmente en muertes súbitas o violentas y en situaciones de intensa actividad física o emocional. Sin embargo, no debemos convertir esta asociación en una regla absoluta.
¿Puede ser generalizado?
Sí.
Helio Neón continuó:
Podemos hablar de espasmo cadavérico localizado cuando afecta a un grupo muscular concreto, como una mano que permanece cerrada alrededor de un objeto. En cambio, hablamos de espasmo cadavérico generalizado cuando la contracción afecta de manera extensa a la musculatura corporal y el cadáver conserva una actitud característica.
Uno de los alumnos preguntó:
¿Y cuál es más frecuente?
El localizado es el que encontramos con mayor interés en la práctica médico-legal, precisamente porque puede conservar la última actividad realizada por la persona.
Helio Neón volvió a mirar la mano.
Imaginad un cadáver encontrado en el agua con vegetación fuertemente agarrada entre los dedos. O una persona que fallece durante una agresión y conserva un fragmento de material en la mano. O alguien que muere mientras sostiene un objeto.
Los alumnos permanecían atentos.
En todos estos casos -continuó Helio Neón-, la presencia del objeto puede tener un enorme interés para la investigación. Pero debemos ser muy cautelosos.
¿Por el riesgo de contaminación?
También.
Helio Neón señaló la mano.
Si encontramos un objeto sujeto por un cadáver, debemos documentarlo antes de retirarlo. Puede contener huellas, material biológico, fibras u otros indicios relevantes. Si retiramos el objeto sin registrar adecuadamente la posición y sin respetar la cadena de custodia, podemos perder información importante.
Los alumnos comprendieron que la lección ya no era únicamente sobre un fenómeno cadavérico.
Helio Neón continuó:
El espasmo cadavérico tiene un valor médico-legal especial porque puede conservar una especie de «instantánea» del momento de la muerte.
Uno de los alumnos sonrió.
¿Como si el cuerpo hubiera quedado congelado en el último segundo?
Helio Neón asintió.
Esa es una forma sencilla de entenderlo.
Después añadió:
Pero recordad que es una imagen que debemos interpretar con prudencia. El cuerpo puede conservar una actitud, pero nosotros debemos demostrar que esa actitud tiene relación con el momento de la muerte.
Helio Neón volvió a examinar la mano.
Y aquí aparece una diferencia esencial entre observar y concluir.
Los alumnos permanecieron atentos.
Observar: “el cadáver presenta la mano derecha cerrada y en contacto con un objeto”.
Concluir sería: “la persona murió sujetando el objeto debido a un espasmo cadavérico”.
Helio Neón negó con la cabeza.
Esa conclusión puede ser prematura.
Entonces, ¿cómo lo escribiríamos?
Helio Neón respondió:
Describimos primero lo que vemos. Después formulamos una interpretación razonada y, si es posible, establecemos qué elementos la apoyan o la contradicen.
Se levantó.
En Medicina Legal, una buena descripción debe permitir que otro profesional comprenda lo que nosotros encontramos, incluso sin haber estado allí.
Los alumnos volvieron a mirar el cadáver.
Helio Neón dio un último vistazo a la mano cerrada.
Hoy tenemos una pregunta.
¿Cuál?
¿El cadáver conserva la última acción que estaba realizando?
Helio Neón señaló la mano.
Tal vez.
Después miró el resto de la escena.
Pero todavía no lo sabemos.
Helio Neón se incorporó.
Y esa es la diferencia entre un médico forense y alguien que simplemente mira un cadáver.
Los alumnos guardaron silencio.
Helio Neón comenzó a alejarse.
El cadáver puede conservar el último gesto de una vida.
Se detuvo un instante.
Nuestra obligación es averiguar si ese gesto pertenece realmente al último instante.
Lo que debe recordar el alumno
El espasmo cadavérico es un fenómeno postmortem excepcional en el que se produce una contracción muscular inmediata en el momento de la muerte, sin que exista la fase inicial de flacidez primaria característica de la evolución habitual hacia la rigidez cadavérica.
Su interés médico-legal radica en que puede conservar la última actitud o actividad realizada por la persona en el momento de fallecer.
Puede ser:
Localizado: afecta a un grupo muscular concreto, como una mano que permanece cerrada alrededor de un objeto.
Generalizado: afecta de manera extensa a la musculatura y puede conservar una actitud corporal global.
Debe diferenciarse de la rigidez cadavérica, que aparece progresivamente después de una fase inicial de flacidez y sigue una evolución temporal diferente.
Su valor en la investigación puede ser relevante porque, en determinadas circunstancias, puede contribuir a reconstruir los últimos momentos de la vida. Sin embargo:
Es un fenómeno poco frecuente.
No debe diagnosticarse únicamente porque un cadáver tenga las manos cerradas o mantenga una determinada postura.
La presencia de un objeto en la mano no demuestra por sí sola la existencia de un espasmo cadavérico.
La interpretación debe integrar la posición del cadáver, el contexto de la muerte, la escena y el resto de los hallazgos.
La posición y los objetos asociados al cadáver deben ser documentados antes de su manipulación.
Cuando exista un objeto sujeto por el cadáver, puede ser relevante desde el punto de vista criminalístico y debe preservarse adecuadamente para evitar la pérdida o contaminación de posibles indicios.
Lo que debe recordar el alumno
El espasmo cadavérico es un fenómeno postmortem excepcional en el que se produce una contracción muscular que se establece de forma inmediata en el momento de la muerte, sin el periodo de relajación que precede habitualmente a la instauración de la rigidez cadavérica.
Se diferencia de la rigidez cadavérica en varios aspectos:
Espasmo cadavérico
Rigidez cadavérica
Se establece inmediatamente en el momento de la muerte
Aparece de forma progresiva después de la muerte
Puede afectar a un grupo muscular concreto
Afecta progresivamente a grupos musculares
Puede fijar una posición concreta
Produce una rigidez progresiva del cuerpo
Es poco frecuente
Es un fenómeno postmortem habitual
Puede tener interés reconstructivo
Tiene principalmente interés tanatológico
El espasmo cadavérico puede ser:
Localizado: afecta a un grupo muscular o región determinada. Es el más relevante desde el punto de vista reconstructivo.
Generalizado: afecta a una proporción extensa de la musculatura corporal y es excepcional.
Su interés médico-legal radica en que, cuando está correctamente establecido, puede conservar la posición o actividad muscular existente en el momento de la muerte.
Puede resultar especialmente relevante cuando el cadáver aparece:
Sujetando un objeto.
Agarrando vegetación.
Con restos de materiales en las manos.
En una posición corporal particular.
En circunstancias compatibles con una muerte súbita y violenta.
Sin embargo:
La presencia de una mano cerrada no demuestra por sí sola la existencia de un espasmo cadavérico.
Una mano puede encontrarse cerrada debido a:
Rigidez cadavérica.
Posición del cadáver.
Manipulación.
Contracción muscular previa a la muerte.
Otros mecanismos postmortem.
Por ello, el diagnóstico debe realizarse mediante la correlación entre:
Posición del cadáver.
Estado de la rigidez cadavérica.
“A veces, el cadáver conserva un último gesto. Pero antes de llamarlo espasmo cadavérico, Helio Neón sabía que había que demostrar que aquel gesto pertenecía realmente al último instante de la vida”.
Lo que el formulario no pregunta: dos años de reconocimientos médico-forenses a personas detenidas en Valencia
Un estudio del IMLCF de Valencia, publicado en la revista científica Actum Forense, revisa más de 2.200 asistencias a personas detenidas y encuentra una sola alegación de tortura. Sus autoras proponen cambiar el registro para que los malos tratos no se escapen de la estadística.
Una persona detenida puede ser reconocida por un médico forense por motivos muy distintos, desde valorar una lesión hasta determinar su edad. Lo que ese médico anote, y sobre todo lo que el formulario le permita anotar, termina convertido en estadística. De esa idea tan sencilla parte el trabajo que reseñamos, publicado en la revista científica Actum Forense.
Segunda entrega de la saga sobre la película de Frank Darabont. Esta vez la mirada se dirige a la institución y a quienes la sirven: el coste psíquico de trabajar en un corredor de la muerte, los mecanismos que hacen posible ejecutar a alguien a quien se conoce por su nombre, el deterioro que produce la espera y el problema, poco tratado, de los condenados que piden que se cumpla la sentencia.
En la primera entrega de esta saga analizamos el caso que llevó a John Coffey al corredor de la muerte de la penitenciaría de Cold Mountain y las razones por las que aquel procedimiento produjo una condena equivocada. Toca ahora entrar en el edificio. La milla verde (Frank Darabont, 1999) tiene una peculiaridad narrativa que se comenta poco: es una película sobre un corredor de la muerte contada íntegramente desde el punto de vista de los funcionarios. El protagonista es Paul Edgecomb, el jefe de vigilantes; el narrador es él mismo sesenta y cuatro años después, en una residencia de ancianos de Georgia; y lo que el espectador ve del bloque E son las horas de trabajo de cinco hombres con uniforme.
Qué hay dentro del documento que toda auditoría pide y casi nadie lee
Toda auditoría de seguridad pregunta por un análisis de riesgos, todo informe pericial acaba tropezando con él y muy pocos profesionales del ámbito jurídico saben qué hay realmente dentro de ese documento. Monográfico de la metodología española de análisis y gestión de riesgos y de la herramienta con la que se aplica.
La pregunta que nadie hizo a tiempo
Cuando un incidente grave llega a un juzgado o a un expediente sancionador, la conversación deriva pronto hacia una pregunta que parece de sentido común: ¿la organización sabía que aquello podía ocurrir? De la respuesta depende buena parte del reproche. Una entidad que había identificado la amenaza, la había valorado y había decidido de forma motivada qué hacía con ella se encuentra en una posición muy distinta de la que no se había planteado nunca el asunto.
En Actum Forense utilizamos solamente las cookies esenciales a nivel técnico y estadístico para mejorar tu experiencia de usuario y ofrecerte la máxima privacidad.
Contains information related to marketing campaigns of the user. These are shared with Google AdWords / Google Ads when the Google Ads and Google Analytics accounts are linked together.
90 days
__utma
ID used to identify users and sessions
2 years after last activity
__utmt
Used to monitor number of Google Analytics server requests
10 minutes
__utmb
Used to distinguish new sessions and visits. This cookie is set when the GA.js javascript library is loaded and there is no existing __utmb cookie. The cookie is updated every time data is sent to the Google Analytics server.
30 minutes after last activity
__utmc
Used only with old Urchin versions of Google Analytics and not with GA.js. Was used to distinguish between new sessions and visits at the end of a session.
End of session (browser)
__utmz
Contains information about the traffic source or campaign that directed user to the website. The cookie is set when the GA.js javascript is loaded and updated when data is sent to the Google Anaytics server
6 months after last activity
__utmv
Contains custom information set by the web developer via the _setCustomVar method in Google Analytics. This cookie is updated every time new data is sent to the Google Analytics server.
2 years after last activity
__utmx
Used to determine whether a user is included in an A / B or Multivariate test.
18 months
_ga
ID used to identify users
2 years
_gali
Used by Google Analytics to determine which links on a page are being clicked
30 seconds
_ga_
ID used to identify users
2 years
_gid
ID used to identify users for 24 hours after last activity
24 hours
_gat
Used to monitor number of Google Analytics server requests when using Google Tag Manager